LA LUCHA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

fiscalPor Jean Georges Almendras-30 de setiembre de 2017

“Crece en el Gobierno el temor de que ahora desde la Procuración General de la Nación, que conduce la kirchnerista Alejandra Gils Carbó se busque apartar a la Fiscal Federal subrogante Silvina Avila” se consignó en el oficialista diario Clarín, no hace pocos días, cuando ya se conocía la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de apartar al juez Guido Otranto, del caso Maldonado.

No hay que olvidar, que tanto Otranto como ella, en sus actuaciones –como emparentados con la misma ideología o política de hacer las cosas a contramano de la búsqueda de la verdad, como cortados por la misma tijera- demostraron no ceñirse a una serie de parámetros vinculados directamente con la administración de justicia, y más aún ella, que como Ministerio Público, debería ser celoso referente de profundizar sobre una causa grave, como es la de desaparición forzada.

Y sobre el particular, hay que remarcar, que si bien es cierto que ella misma fue la que impulsó el cambio de carátula de la causa al finalizar el mes de agosto (de desaparición a desaparición forzada), ella misma, casi con la misma celeridad, elaboró un informe elevado al Ministerio de Justicia (y éste lo envió a la ONU como una respuesta oficial a sus requerimientos) en el que, sorprendentemente, desligó totalmente a la Gendarmería de cualquier sospecha en el caso, fustigando además (con cierto ensañamiento) a la comunidad mapuche.

¿Así de contradictorio su proceder? Más bien que no. Porque en todo lo que lleva de actuación nunca dejó de ser demasiado alevosa en su posición de no querer llevar las cosas con imparcialidad. Padeciendo el mal Otranto, sutil o directamente. Y eso fue advertido y destacado por la familia del joven Santiago, como querellante, y por las organizaciones defensoras de los DDHH.

Cabe recordar que oportunamente los abogados Fernando Cabaleiro y Chuzo González Quintana –que están vinculados con la comunidad mapuche y que además tramitan ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia por la desaparición de Maldonado) ya habían dicho enfáticamente que “tanto las consideraciones y el proceder del Juez Otranto y la Fiscal Ávila los coloca claramente en una situación de parcialidad, por lo que deberían ser apartados de la causa”

Hay coincidencia en afirmar, entre allegados a la causa, que el papel de Silvina Ávila en la no investigación, desestimando pruebas relevantes y dando crédito a pistas falsas y pruebas amañadas, resultó ser más descarado y determinante que todo lo actuado por Otranto. Es cuando uno llega a entender los motivos por los cuales tanto la familia Maldonado como varios querellantes hayan ya pedido al juez Llera la unificación de las causas y de los procesos, para que él sea la cabeza única en las investigaciones.

En consecuencia, si bien un nuevo juez está a la cabeza de las actuaciones judiciales, la Fiscal –al menos al momento de redactarse estas líneas- también sigue igualmente prendida de la causa. Detalle que no es menor y que como se señala en un párrafo anterior, ha generado un sobrado malestar. Pero bueno así están las cosas. Aunque, no se descarta, que sorpresivamente pueda suscitarse un cambio de planes. Ojalá.

Veremos de aquí en más, como se van dando las cosas: Lleral-Avila. Ambos, en una investigación que tiene millones de ojos sobre cada una de sus etapas. En una investigación que, en las próximas horas, en una movilización a realizarse a los dos meses de la desaparición forzada de Santiago, en Plaza de Mayo de Buenos Aires y en otras ciudades de la Argentina, de hecho será mencionada, será voceada y será señalada, como vital. Vital (indispensable), para llegar a una verdad no menos vital, para la democracia argentina.

O mejor dicho, para poder creer en ella.

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*Foto: Sergio López de Antimafia DosMil